Los ojos
El sentido de la vista nocturno está más desarrollado que en los hombres, pero distinguen mal los objetos estáticos a distancia. Los perros abren los ojos a partir de los 14 días después de nacer.
- Su higiene debe ser diaria: Han de estar brillantes y libres de legañas.
- Siempre hay restos transparentes de secreciones que los mantienen humedos, pero eso es un fenómeno fisiológico y tan sólo debemos fijar nuestra atención si hay cambios en la consistencia o color. Si encontramos legañas verdosas o hemorragias habrá que acudir al veterinario.
- Cualquier modificación en la forma, tamaño o color del ojo también debe ser revisado por un profesional.
- El color de ambos ojos puede ser diferente desde el nacimiento en alguna raza (por ejemplo el Husky Siberiano) sin que sea ninguna patología.
- Su limpieza debe ser diaria con una solución oftálmica adecuada, sobre todo en perros de ojos saltones (como el Pekinés) o de "ojos tristes" (como el Cocker Spaniel). Ésta se realiza dejando caer unas gotas de suero fisiológico para lavado ocular desde el canto externo del ojo, que, a medida que se desliza hacia el ángulo interno, van lavando toda la superficie de la córnea. Se retira el resto con una gasa y no con algodón, ya que puede dejar hebras que resulten molestas.
- No usar colirios sin prescripción veterinaria y tampoco recurrir a los que hayann sido recetados en otras ocasiones.
- Desechar cualquier colirio que lleve mas de 15 días abierto.
- Los perros poseen un tercer párpado o membrana nictitante que se sitúa en el ángulo interno del ojo (no se suele ver, tan sólo si está pigmentada). Sirve de protección en casos de irritaciones o lesión en la capa superficial del ojo ( o córnea).
La falta de higiene diaria supone, en un alto porcentaje de los casos, un riesgo para la salud de nuestro perro. Si desde su etapa de cachorro recibe los cuidados básicos, nos será más fácil detectar y evitar los contagios e infecciones en sus órganos externos.
Piel y manto
- Debe estar brillante y limpio, lo cual no quiere decir, ni mucho menos, que haya que bañarlo constantemente.
- El pelo del perro se mantiene sano gracias a la secreción del sebo, que lo hidrata y protege de infecciones del medio ambiente. Por ello su cuidado requiere baños poco frecuentes (una vez al mes o cada 20 días como máximo) y con productos muy específicos para el ph de su piel.
- Un buen cepillado, diario o semanalsegún la raza, mantendrá su pelo libre de impurezas y pelos muertos que no benefician su salud.
- A los cachorros no se les puede bañar hasta que no finalice su vacunación o lo indique el veterinario.
- Si por alguna causa (se ha embarrado o ha hurgado en la basura) hubiera que bañar a un cachorro, hay que tener en cuenta las siguientes consideraciones, el baño se deberá preparar con un cuarto de agua a temperatura alta y el resto templada; segundo, habrá que tener mucha precaución para no mojar la cabeza (sobre todo con el fin de evitar que entre agua en los ojos y en los oidos); tercero, es importante secar firmemente con una toalla y rematar con un secador para evitar humedades.
- En las razas que requieren cortes de pelo periódicos (como el caniche) conviene acudir a peluquerias especializadas.
La boca
Los restos de alimentos diarios se depositan en el diente y hacen que se forme una capa de sarro (que habrá que retirar) y, como consecuencia de ello, la infección de la encia (gingivitis) y la posterior enfermedad de toda la boca(parodontitis). Si la encia inflamada se retrae de la raíz del diente y éste tan sólo se sujeta con el sarro, ocurrirá que cuando menos lo esperemos, nuestro perro se quedará sin piezas dentales y entonces poco se podrá hacer. Para prevenirlo, conviene habituarse a limpiarle los dientes con un cepillo suave y pasta de dientes para perros, como minimo, una vez ala semana.
Existen cepillos especiales para perros, al igual que la pasta (que no necesita aclarar y enjuagarse la boca). Estos cepillos o "dediles" son cómodos y fáciles de usar, pero tan sólo ser constantes es efectivo.
También pueden adquirirse productos específicos que, en forma de spray o colutorio aplicado en el agua, evitan la formación de sarro.
Además:
- Conviene revisar que realicen con normalidad los cambios de dientes (de los primeros de cachorros, caducos, a los permanebtes) y que el cierre de maxilar y mandíbula sea el correcto. Los animales con defectos como el prognatismo superior (sobresalen los dientes superiores sobre los inferiores) o prognatismo inferior (lo contrario) pueden alimentarse sin problemas, pero serán defectos graves en los animales que quieran concursar en exposiciones.
- Las revisiones bucales nos ahorrarán problemas posteriores.
- No debe permitirse que juegue con piedras que desgasten en exceso el diente y lo dañen. Es mejor acostumbrarlo a las pelotas, cuerdas o palos.
- Cuando un diente queda dañado por un acacidente o caída, hay quue repararlo cuanto antes o se perderá.
- Si acostumbramos a nuestro perro desde que es cachorro a una higiene bucal diaria, nos ahorraremos, o al menos retrasaremos, limpiezas de bocas posteriores.
El dolor que manifiestan los perros por problemas bucodentales pueden llevarlos a un estado de decaimento y apatía, dejan de comer y muchas veces es difícil descubrir la causa.
Las orejas
En algunos países se siguen cortando las orejas a determinadas razas (Boxer, Schnauzer), pero en otros, como Gran Bretaña, Alemania y algunas zonas de España afortunadamente se ha prohibido esta practica.
- Deben estar siempre limpias y sin restos de secreciones. Sus formas son muy variadas (largas, cortas, caídas, enrroscadas, etc) y también su longitud. Las erguidas suelen tener menos problemas, ya que se oxigenan mejor y las controlamos con más facilidad.
- Debemos aprender a revisar las orejas para descubrir cualquier cambio de olor, color o secreción respecto a su estado normal.
- No hay que usar bastones de algodón, ni alcohol o agua oxigenada, puesto que existen productos especiales para su limpieza preparados para no alterar la flora bacteriana del oído ni irritar la mucosa que lo recubre internamente.
- Tenemos que tener en cuenta que el conducto auditivo del perrro no es recto como el nuestro, tiene una forma de L que impide que accedamos facilmente al tímpano.
- La limpieza del pabellón de la oreja se puede hacer con toallitas húmedas (como la de los bebes, pero impregnadas con una solución especial para la limpieza de la oreja) o un papel suave humedecido con suero.
- Una oreja más roja de lo normal, caída lateralmente o con sacudido constante, muestra signos de otitis.
Las patas y uñas
Consejo: Si al intentar cortar las uñas al perro sobrepasamos el nivel del corte correcto y la uña sangra no hay que alarmarse. Se ha de colocar una gasa con agua oxigenada o un bastoncillo para frenar la hemorragia durante un minuto o dos. Del mismo modo se puede proteger la uña con un pequeño vendaje durante un día si fuera necesario.
- Perros y gatos tienen cinco dedos en las patas delanteras (como las personas), pero sólo cuatro en las traseras. En muchos perros sin embargo, como vestigio de un antiguo dedo, persisten a modo de pequeños dedos atrofiados, los llamados espolones, cuya uña no se desgasta por no tener roce con el suelo. Estas uñas, en su constante crecimiento, toman forma de caracol y vuelven hacia la carne de la pata y se clavn si no las cortamos de forma periódica.
- El hecho de no llevar calzado no asegura la integridad de sus almohadillas y sus uñas. En sus primeras salidas al campo, o cuando esto no sea una práctica muy habitual, conviene revisar sus dedos, almohadillas y uás al regresar.
- Las almohadillas tienden a resentirse y agrietarse en terrenos muy duros por lo que, si preveemos una salida al campo, conviene protegerlas con cremas especiales.
- El corte de uñas es necesario en muchas perros, sobre todo en perros tranquilos y con un nivel bajo de ejercicio, para garantizar un buen apoyo de la mano o pie. Si la uña sobrepasa el nivel de la almohadilla en una vista lateral hay que cortarla. Las primeras veces conviene que lo haga un profesional y nos explique como hacerlo en casa y con qué.
- En perros energicos y activos no suele hacer falta cortarlas manualmente por el desgaste provocado por el juego o el ejercicio.
El ano y las glándulas anales
Se trata de unas glándulas apocrinas situadas a ambos lados del ano. Su secreción, de fuerte y desagradable olor, se elimina junto con las heces o de forma aislada. En situaciones de miedo o estrés el contenido es eliminado al exterior. Estas glándulas intervienen en el comportamiento sexual y hormonal de los perros, de ahí su costumbre de olerse por la zona perianal.
El problema surge cuando su eliminación no se realiza por obstrucción en los conductos por infecciones, por estreñimiento o diarreas. Entonces el animal, molesto, arrastra el ano por el suelo, se gira bruscamente y se lame el ano. Si no se le vacian, se puede producir u abceso, con el dolor y la infección que conlleva.